La comida líquida más ecológica y eficiente jamás creada

  • Por qué no podemos seguir permitiéndonos elaborar toneladas de alimentos con calorías vacías sólo para llenar el estómago y sí deberíamos pensar en soluciones inteligentes y beneficiosas para nosotros y el medio ambiente
  • ¿Existe  alguna  solución  para  abordar  las  cuestiones  de  la  calidad  y  la sostenibilidad en nuestras dietas?

En la búsqueda de un estilo de vida más saludable, la sociedad ha empezado a reconocer que la industria alimentaria se encuentra en un estado de desesperación. Los ciudadanos están preocupados por la cantidad de azúcar, sal, sabores artificiales, OMG, aceites de palma y demás ingredientes presentes en su comida. Ante la gravedad de tal situación, la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (AECOSAN) ha anunciado recientemente el inicio del trabajo con los representantes de la industria alimentaria responsables de la mejora en la composición de los alimentos, incluyendo el reemplazo de grasas comúnmente utilizadas por aquellas de origen más saludable.

Pero nuestros hábitos alimentarios están también lejos de poder considerarse saludables y moderados. El ajetreado ritmo de vida actual no nos permite disponer de tiempo para pensar en preparar comida, y en su lugar recurrimos a aquella que no precisa demasiada elaboración. Y ello viene acompañado de tremendos costes sociales. Según el informe de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 65% de la población española padece sobrepeso, incluso los niños. De hecho, España es uno de los países europeos con mayor índice de obesidad infantil. La poca presencia de hábitos de alimentación saludables entre la sociedad y el paso atrás respecto a la famosa dieta mediterránea ha afectado a todas las generaciones.

A pesar de que los hábitos alimentarios están cambiando lentamente, comer bien va más allá de simplemente optar por frutas y verduras: los consumidores se interesan ahora por los alimentos producidos de forma respetuosa con el medio ambiente. De acuerdo con un reciente informe del Ministerio de Agricultura, en los últimos seis años los hogares españoles han acentuado el cuidado de su salud a través de la alimentación, sin por ello renunciar  a  factores  como  la  practicidad.  Los  consumidores  se  han  vuelto  más conscientes y están más preocupados no sólo por la calidad de los alimentos, sino también por el carácter sostenible de su producción. Sin embargo, adquirir comida producida de forma sana y responsable supone aún un reto. Desde confusas etiquetas y largas listas de complejos ingredientes a la falta de una regulación gubernamental, discernir los alimentos que son realmente beneficiosos para nosotros y nuestro entorno puede resultar una ardua tarea.

La calidad de la comida que consumimos, incluso aquella que parece saludable, no es tan elevada como creemos. Hoy en día, las frutas y las verduras son cultivadas de forma hidropónica,  lo  que  significa  que  éstas  no  crecen  en  la  tierra.  Los  tomates  que compramos en la mayoría de supermercados tienen buen aspecto, pero al mismo tiempo un problema: resultan insípidos e inodoros. Crecen en grandes invernaderos, con lo que evitan cualquier contacto con la tierra y algunas veces hasta con el sol. Además, todos los nutrientes, los fertilizantes y el agua necesaria son suministrados a través de tuberías en lugar del propio entorno natural. El conocimiento de técnicas de producción como éstas unido al descontento respecto a las propiedades de los productos han provocado que los consumidores se preocupen cada vez más por lo que comen y cómo lo hacen.

Afortunadamente, la emprendeduría social prospera en la economía moderna ayudando a resolver los problemas medioambientales más importantes a escala mundial mediante soluciones innovadoras. Las compañías de comida y bebidas han aceptado el reto de involucrarse  en prácticas de producción  de  alimentos sostenibles.  Muchas de  estas empresas están a la vanguardia de la investigación sobre los procesos de producción agrícola  para  obtener  comida  y  bebidas  de  una  forma  que  preserve  los  recursos naturales. Algunas compañías apuestan ‘por el verde’ para reducir el daño ambiental, pero también para hacerse con el apoyo del consumidor. Otras, por el contrario, han basado la esencia de su marca en ofrecer productos de alta calidad que prioricen la salud de sus consumidores, de sus productores y del medio ambiente.

Una de estas compañías, una start-up checa fundada por Heaven Labs, ha dado con una nueva y más eficiente manera de alimentarse optimizando la nutrición y minimizando el coste, el esfuerzo y el tiempo. La empresa tuvo un gran éxito en su primer año, tras el cual consiguió una facturación de un millón de euros y sigue creciendo rápidamente en España. Heaven Labs unió ciencia e ingeniería inteligente para producir MANA, una bebida para reemplazar las comidas que, en teoría, podría dejar obsoletos los alimentos sólidos.  Supuestamente,  cada  botella  satisface  una  quinta  parte  de  las  necesidades diarias de vitaminas y minerales esenciales, y es 100% natural. Con un coste de 1,60€ por comida, el producto podría representar un gran ahorro para algunas personas, por no mencionar que el cuerpo recibiría todos los nutrientes necesarios sin exceder la cantidad requerida de calorías. Además, puede conservarse hasta un año sin refrigerar mientras cerrada. Sus propietarios reivindican que MANA “es la comida líquida más ecológica y eficiente jamás creada”, ya que su elaboración es a base de proteínas de origen vegetal, carbohidratos  y grasas,  entre  las  que  se  incluye  el  aceite  de  alga  (originariamente destinado a proveer la marina estadounidense de una fuente de biocombustible). Para producir MANA, Heaven Labs ha estado utilizando  desde el principio  un 90% de energía limpia (solar, hidráulica y eólica) y planea alcanzar el 100% en 2018. Y animan también a sus socios europeos a hacer lo mismo a pesar de que, como de costumbre, el coste  del   cambio  se   convierte  en  un  obstáculo   para  muchos  por   positivo   y económicamente eficiente que pueda resultar a largo plazo.

A diferencia de sus competidores, la transparencia siempre ha sido una prioridad para Heaven Labs. Todos los ingredientes, la información nutricional y los datos de las investigaciones son fácilmente accesibles para los consumidores. Aunque no es habitual que una compañía de alimentación y bebidas actúe así, ésta también responde a los comentarios e incluso a las críticas que recibe sobre sus productos. Sus creadores creen que el compromiso con las personas que están ‘hambrientas de información’ es lo que les hace ganar nuevos clientes, ya que aquellas que discuten el concepto de ‘una comida nutricionalmente  completa  en  una  botella’  sólo  quieren  ser  escuchados  y  obtener respuestas.

Si bien es cierto que no existe una evidencia sobre que una comida en botella como MANA pueda ser una solución a nuestros problemas de obesidad y sostenibilidad, sí que lo es que es una muestra de que el mundo está cambiando y que nuestra percepción de las cosas debe evolucionar con ello. Ya no podemos seguir permitiéndonos elaborar toneladas de alimentos con calorías vacías sólo para llenar el estómago y sí deberíamos pensar en soluciones inteligentes y beneficiosas para nosotros y el medio ambiente.

Sobre Heaven Labs

Heaven Labs fue fundada en 2014 por Jakub Krejcik, quien convirtió su sueño en realidad al crear una bebida para reemplazar las comidas que ahorra además el tiempo de preparación y los gastos asociados al consumo de los típicos menús. El producto cumple plenamente con los estándares de la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA).

Con el 100% del capital propio y en tan solo tres años, la compañía ha conseguido tejer una red estable de 47.000 clientes en 29 países. MANA sólo se distribuye online y desde este año ya está  disponible  para  los  consumidores  españoles.  La  empresa  tiene  la  oficina  propia  en Barcelona. Heaven Labs produce su fórmula tanto en líquido como en polvo, y garantiza el envío gratuito de producto en 24 horas. La compañía mantiene una política abierta con sus consumidores e invita a cualquier parte interesada a colaborar.